EaD
“¡Qué dulce es dormir en calma cuando a lo lejos susurran los álamos que se mecen, las aguas que se derrumban!”.
José Zorrilla, poeta y escritor español
Autor: Daniel Heissenberg
Cuando hacemos referencia al sueño en forma genérica, nos estamos refiriendo a la acción de dormir. Contrariamente a lo que algunos creen, el sueño es un proceso activo en el cual ocurren un conjunto de fenómenos fisiológicos de gran relevancia. El sueño es un estado biológico y conductual. En contraposición al estado de coma, el sueño es reversible tras los estímulos adecuados. Este mismo está regulado por el Sistema Nervioso Central (SNC) y comprende una serie de cambios fisiológicos rítmicos. De modo sencillo, podríamos decir que la vigilia es estar despierto y el sueño es estar dormido. Sin embargo, cada una de estas etapas tiene una gran complejidad.
Otro aspecto importante para conocer es acerca de los ritmos biológicos o fisiológicos. Esto recibe el nombre de cronobiología.
| Lo invito a mirar el video 2 que presentará el tema de la cronobiología del descanso. |
La vigilia
Retomando la idea de que el sueño es un estado biológico debemos mencionar que estamos despiertos gracias a la actividad de ciertas estructuras del cerebro1 como el sistema reticular activador ascendente (SARA, por sus siglas en inglés), el tallo cerebral, el hipotálamo posterior y el tálamo. El SARA activa la corteza cerebral, lo que nos mantiene despiertos. Los neurotransmisores del SNC que favor
ecen la vigilia son la noradrenalina, serotonina, acetilcolina, histamina, entre otras. Estudios recientes demostraron que el hipotálamo produce las hormonas hipocretinas (de naturaleza proteica), las cuales promueven y mantienen el estado de vigilia. Por otra parte, hay evidencia que indica que el glutamato podría estar implicado como neurotransmisor en la generación de la vigilia mediante la activación del SARA.2
La vigilia se caracteriza por una interacción con el medio que nos lleva a desarrollar ciertos comportamientos. La vigilia prolongada facilita la generación del sueño.
Un dato interesante lo aporta el siguiente párrafo extraído de un texto de neurobiología. Durante la vigilia se observan ciclos de actividad-reposo de aproximadamente 90 minutos de duración, cada hora y media se produce una disminución del estado de alerta, es decir, de la capacidad de atención, de la capacidad discriminativa, etc.3 Por lo tanto, la vigilia tampoco es un estado homogéneo, sino que se compone de múltiples ciclos ultradianos. Es decir que, incluso estando despiertos, el nivel de alerta y atención no es constante, sino que fluctúa durante el día.
El sueño
El sueño es un proceso fisiológico reversible que sigue un patrón circadiano (dura 24 horas). Se caracteriza por un menor estado de conciencia donde la reactividad a estímulos externos disminuye generando inmovilidad y relajación.4
El sueño se origina cuando las neuronas que producen hipocretinas son inhibidas por descargas gabaérgicas originadas en el núcleo ventrolateral preóptico (VLPO) del hipotálamo, que actúa como una especie de interruptor para el comienzo del sueño. Además, se inhiben o disminuyen las funciones de todos los núcleos activadores del despertar.
El sueño del ser humano se divide fundamentalmente en dos etapas: sueño no REM (con 4 fases) y sueño REM (movimiento rápido de los ojos). Estas etapas se repiten en cuatro o cinco ciclos por noche, a intervalos de 90-120 minutos.5
A continuación se describen los que va ocurriendo en cada una de las etapas del sueño (ver Tabla 2.1).
Tabla 2.1: Descripción de las etapas del sueño.
───────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────────
|
Sueño no REM |
Fase 1 |
Se la llama fase de sueño ligero o superficial. |
| Fase 2 |
Se bloquean las vías de acceso de la información sensorial, lo que origina una desconexión con el entorno. |
|
| Fase 3 |
Sueño más profundo donde el bloqueo sensorial se intensifica. |
|
| Fase 4 |
Es la fase de mayor profundidad del sueño, en la que la actividad cerebral es más lenta. |
|
| Sueño REM |
Representa un período de activación cortical (corteza cerebral). |
|
Tirapu-Ustárroz, J.6
Durante la noche alternan cuatro o cinco veces las fases de sueño no REM y REM. El sueño no REM tiene una duración aproximada de seis horas y el REM de dos horas.7
Todas las noches, cuando dormimos, soñamos. Esto ocurre en la fase 4 del sueño no REM y en la fase de sueño REM.
Hobson define a la actividad mental que ocurre en el sueño como la imaginación sensomotora vivida que se experimenta como si fuera la realidad despierta, a pesar de características cognitivas como la imposibilidad del tiempo, del lugar, de las personas y de las acciones.8 El mismo autor junto con otros investigadores estudió las diferencias entre los sueños en fase REM y NREM concluyendo que “Los sueños que se reportan cuando uno se despierta en la fase REM del sueño son típicamente más largos, más nítidos perceptivamente, llegando a tomar la forma de alucinaciones, más animados motóricamente, que cambian rápidamente de escena y son más raros y estrafalarios, más cargados emocionalmente y menos relacionados con nuestra vida normal que los que se narran cuando nos despertamos en la fase NREM. Por el contrario los que surgen del despertar en las fases NREM contienen más representaciones de nuestras preocupaciones cotidianas y son más de tipo pensamiento y menos como imágenes”.9 y 10
| “¿Qué son los sueños?", El video 3 abordará este interesante tema. |
Hay quienes hablan de arquitectura del sueño para graficar lo que ocurre a lo largo de toda la noche. Es así como se dan estas características:
Estos eventos fisiológicos se pueden observar en el Hipnograma o representación gráfica del sueño en la Figura 2.1.
Figura 2.1.
Cuando nacemos dedicamos una mayor cantidad de horas a dormir; a medida que transcurre la vida, nuestra necesidad de horas de sueño va disminuyendo. También disminuye con el correr de los años y de manera gradual la proporción de sueño REM. El siguiente gráfico presenta el sueño a lo largo de la vida (Figura 2.2).

Figura 2.2.
Ya hemos presentado diversos aspectos estructurales del sueño. Ahora es oportuno mencionar los eventos fisiológicos que ocurren al dormir (Figura 2.3):

Figura 2.3.
|
Idea central Dormir bien tiene un efecto restaurador. |
La melatonina
La melatonina es una hormona producida mayormente en la glándula pineal que se encuentra en el cerebro (se produce además en otros sitios del cuerpo pero en mucha menor proporción). Dicha glándula tiene una forma semejante a un cono de pino. El precursor de la melatonina es un aminoácido llamado triptófano que primero es convertido en serotonina y luego en melatonina.11 Esta contribuye a mantener el ritmo circadiano. Es secretada principalmente en horas de la noche, cuando hay oscuridad. Durante las horas de luz del día los niveles son bajos. Se ha investigado que para que exista una buena producción de melatonina también son importantes ciertos factores nutricionales, como la presencia en la dieta de triptófanos, folatos y vitamina B6.12

Las funciones de la melatonina conocidas en la actualidad son las siguientes:
Aparentemente, también cumple un rol en la sensación de bienestar emocional. Se está estudiando su posible efecto protector en enfermedades degenerativas, neurocognitivas y afecciones cardiovasculares.13
Contaminación lumínica

El concepto de contaminación lumínica alude a las emisiones lumínicas de fuentes artificiales de luz. Está en discusión determinar cuándo es una iluminación necesaria y beneficiosa para atender requerimientos individuales o de la población, y cuándo no lo es.
Chepesiuk menciona cuatro formas de contaminación lumínica:
El uso extendido de dispositivos electrónicos en la noche, se vincula también con esto. La contaminación lumínica tiene efectos negativos para la salud ya que afecta el patrón de secreción de la melatonina. Se está investigando mucho sobre este tema y sobre los daños asociados.
Un último aspecto por mencionar es que la contaminación lumínica afecta además el ecosistema, la flora y la fauna, no solo en las formas de vida macroscópicas, sino también en las microscópicas. Esto podría favorecer la transmisión de enfermedades.15
| El video 4 profundizará el tema de la melatonina y la contaminación lumínica. |
________________________________________________________________________
1 Franco-Pérez, J. et al. (2012). “Principales neurotransmisores involucrados en la regulación del ciclo sueño-vigilia”, Revista Investigación Clínica 64, n.º 2 (mar.-abr.): 182-192.
2 Díaz-Negrillo, A. (2013). “Bases bioquímicas implicadas en la regulación del sueño”, Archivos de Neurociencias 18, n.º 1 (ene.-mar.): 42-50.
3 Carrillo-Mora, P. ; Ramírez-Peris, J. y Magaña-Vázquez, K. (2013). “Neurobiología del sueño y su importancia: antología para el estudiante universitario”, Revista de la Facultad de Medicina UNAM 56, n.º 4 (jul.-ago.): 5-15.
4 Aguirre Navarrete, R. I. (2013). “Cambios Fisiológicos en el Sueño”, Revista Ecuatoriana de Neurología 22, n.os 1-3: 60-67.
5 Contreras, A. (2013). “Sueño a lo largo de la vida y sus implicancias en salud”, Revista Médica Clínica Las Condes 24, n.º 3: 341-349.
6 Tirapu-Ustárroz, J. (2012). Neuropsicología de los sueños. Rev Neurol, 55, 101-10.
7 Velayos, J. L. et al. (2007). “Bases anatómicas del sueño”, Anales del sistema sanitario de Navarra 30, suplemento n.º 1: 7-17.W
8 Hobson, J. (2000). The ghost of Sigmund Freud haunts Mark Solms's dream theory. Behavioral and Brain Sciences, 23(6), 951-952. doi:10.1017/S0140525X00494021
9 Hobson, J. A., Pace-Schott, E. F., & Stickgold, R. (2000). Dreaming and the brain: toward a cognitive neuroscience of conscious states. Behavioral and brain sciences, 23(6), 793-842.
10 Hobson, J., Pace-Schott, E., & Stickgold, R. (2000). Dream science 2000: A response to commentaries on Dreaming and the brain. Behavioral and Brain Sciences, 23(6), 1019-1035. doi:10.1017/S0140525X00954025
11 Jiménez-Genchi, A. et al. (2013). “Actualidades en las aplicaciones clínicas de la melatonina en trastornos del sueño”, Revista Mexicana de Neurociencia 14, n.º 1 (enero): 39-43.
12 Saavedra Torres, J. S. et al. (2013). “Ritmo circadiano: el reloj maestro. Alteraciones que comprometen el estado de sueño y vigilia en el área de la salud”, Morfolia 5, n.º 3: 16-35.
13 Álvarez Sariego, S. (2010). “Pineal y melatonina” (manuscrito inédito, España, abril 2010). Ron Chepesiuk, “Extrañando la oscuridad: los efectos de la contaminación lumínica sobre la salud”, Salud Pública de México 52, n.º 5 (sept.-oct.): 470-477.
14 Dorremochea, C. H.; Martorell, J. O. y Jáuregui Sora, F. (2011). “La iluminación con LED y el problema de la contaminación lumínica”, Cel Fosc n.º 144: 36-42.
15 Dorremochea, C. H.; Martorell, J. O. y Jáuregui Sora, F. (2011). “La iluminación con LED y el problema de la contaminación lumínica”, Cel Fosc n.º 144: 36-42.